lunes, 14 de febrero de 2011

Río Alberche. Aldea del Fresno - Navas del Rey (Madrid). 5-2-2011 // 500 msnm // Excursión de Ecologistas en Acción.


En la Comunidad de Madrid, los ríos salvan el desnivel entre la sierra y la campiña por medio de gargantas labradas en el borde de la rampa serrana. Ríos como el Guadalix, el Manzanares, el Guadarrama y, cómo no, el Alberche desembocan en los terrenos arenosos de la campiña, justo después de atravesar estas llamativas formas de relieve cuya abrupta morfología permite el asentamiento de interesantes elementos florísticos y faunísticos. La irregularidad del terreno en estos ámbitos ha favorecido un uso menos intensivo que el de los espacios contiguos, de modo que en estos lugares es frecuente encontrar cosas interesantes.
Nos acercamos al valle del Alberche, a un punto situado unos pocos kilómetros antes de su famosa captura geológica, causante de que el río gire 90º a su derecha y de que en vez de desembocar en el Guadarrama, como parece que lo hacía en tiempos geológicos, lo haga en el Tajo. Venimos a observar algunas plantas poco frecuentes y a deleitarnos con su siempre abundante avifauna. Por lo que respecta a lo vegetal hay que destacar la presencia en este enclave de una importante masa de acebuches (Olea europaea var. sylvestris) (foto 1) que comparten laderas con un entretenido encinar. El acebuche es el agriotipo de nuestros olivos cultivados; es decir, el árbol silvestre del que proceden las variedades cultivadas de olivo. Sin embargo, el acebuche en el resto del territorio madrileño aparece de forma muy escasa y puntual debido a la continentalidad de su clima, con unos fríos invernales incompatibles con su presencia. Entonces, ¿porqué esta planta termófila, junto a otras con esta misma apetencia, se encuentra aquí?


El rincón suroccidental de la Comunidad de Madrid, debido a su situación geográfica (más próximo a las costas atlánticas que el resto) disfruta de una cierta influencia oceánica que determina, entre otros factores, unos rigores invernales menos acusados que los del resto del territorio, lo que sumado a condicionantes topográficos, como laderas orientadas adecuadamente, etcétera, permiten la llegada hasta aquí de este árbol y de otras plantas que encontramos en la zona; por ejemplo el rarísimo helecho, doradilla vellosa (Cosentinia vellea) (foto 2), la cebolla albarrana (Urginea maritima) (foto 3) o la gramínea, cerrillo (Hyparrhenia sinaica).


Por lo demás, el monte, fuera de las zonas de influencia del río, está constituido por un tapiz de especies esclerófilas más o menos habituales entre las que destacamos las siguientes leñosas:
Arce de Montpellier (Acer monspessulanum)
Esparraguera (Asparagus acutifolius)
Estepa blanca (Cistus albidus)
Jara pringosa (Cistus ladanifer) 
Retama negra (Cytisus scoparius)
Clavelillo de roca (Dianthus lusitanus)
Aulaga hirsuta (Genista hirsuta)
Perpetua (Helichrysum italicum)
Jazmín silvestre (Jasminium fruticans)
Enebro de la miera (Juniperus oxycedrus) FL
Cantueso (Lavandula pedunculata)
Madreselva (Lonicera implexa)
Madreselva (Lonicera periclymenum subsp. hispanica) 
Acebuche (Olea europaea) 
Retama loca (Osyris alba)
Manzanilla yesquera (Phagnalon saxatile)
Labiérnago (Phillyrea angustifolia)
Pino piñonero (Pinus pinea)
Cornicabra (Pistacia terebinthus)
Encina (Quercus ilex)
Retama (Retama sphaerocarpa) 
Espino negro (Rhamnus lycioides - oleoides?)
Romero (Rosmarinus officinalis) FL
Rusco (Ruscus aculeatus)
Rubia (Rubia peregrina)
Acedera (Rumex induratus)
Mejorana (Thymus mastichina)
Por su parte, en la ribera del río encontramos:
Aliso (Alnus glutinosa) FL
Fresno (Fraxinus angustifolia) FL 
Chopo negro (Populus nigra)
Sarga negra (Salix atrocinerea), alguno con flores
Junco de churrero (Scirpoides holoschoenus)
Obsérvese que ya se empiezan a encontrar algunas plantas en flor; todas aquellas que señalamos con (FL). Pero sin embargo, de todas ellas, la que más llama nuestra atención es el bello y aromático narciso de flores blancas Narcissus cantabricus (foto 4), un endemismo de la península Ibérica y del norte de África, cuya presencia no suele ser frecuente. Aportamos un mapa de su distribución en la Península elaborado por nuestro amigo Alfredo Barra.


También encontramos en flor otras herbáceas como:
Biscutella valentina
Cardamine hirsuta
Calendula arvensis
Erophila verna
Fumaria officinalis 
Gagea soleirolii
Lamium amplexicaule
Mercurialis huetii?
Los acebuches, en esta época del año, se encuentran cuajados de pequeñas aceitunas que sirven de alimento a diversas especies de aves. Las más características son los zorzales comunes (Turdus philomelos) y las currucas capirotadas (Sylvia atricapilla). Aunque de ambas lo que se escucha principalmente son sus reclamos, también se oyen algunos ejemplares que emiten ya sus cantos. Las dos especies presentan en la zona un fuerte contingente de ejemplares invernantes que dentro de no mucho partirán hacia sus lugares de cría centroeuropeos, pero también hay individuos reproductores, sobre todo entre las currucas, que empezarán su periodo reproductor a partir de mediados de este mes. Otras aves cuyos cantos se empiezan a escuchar ahora son los pinzones (Fringilla coelebs), de hecho hoy escuchamos el primer canto de esta temporada.
Vemos varios grupos de ánsares comunes (Anser anser) que vienen enfilados por el valle del Alberche hasta llegar a la campiña. Después toman rumbo hacia el noreste para seguir la alineación de la sierra de Guadarrama, hasta no sabemos dónde. Emociona escuchar sus ancestrales reclamos desde lo alto y sentir como poco a poco su sonido se va perdiendo. Ver sus uves maravillosas...
También, cuando miramos al cielo contemplamos diversas aves rapaces: águilas, ratoneros, buitres, azores que planean en ocasiones entre un peligroso entramado de cables (foto B de la cabecera), inadmisible dada la presencia de estas aves.
Aún no han llegado los aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris) que crían  por el entorno circundante. Otros hirundínidos, las golondrinas comunes (Hirundo rustica), en cambio, si se ven ya revoloteando entre las edificaciones de Aldea del Fresno; son las primeras que vemos este año. 
Resaltar, si acaso, aquí también la presencia de varios grupos de lúganos (Carduelis spinus) que pasan de unas masas de alisos a otras en busca de alimento; nada anormal puesto que donde más a gusto se encuentra un lúgano en invierno es en una aliseda. Las aves que vemos a lo largo de la jornada con unas cantidades aproximadas que solo son de referencia son las siguientes:
Cigüeña común 1
Ánsar común c. 200
Ánade azulón 2
Buitre leonado c.15
Buitre negro c.5
Azor común 1
Ratonero 2
Águila imperial c.6, de todas las edades
Polla de agua 1
Paloma torcaz c.10 R
Lavandera blanca c.3
Chochín c.3 C
Acentor común 1
Petirrojo c.15 C
Colirrojo tizón c.3 C
Mirlo común c.10
Zorzal común c. 30 RC
Ruiseñor bastardo 1 C
Curruca cabecinegra c.4
Curruca capirotada c. 20 CR
Mosquitero común c. 15 R
Reyezuelo listado 2
Mito c.3
Herrerillo capuchino 1
Herrerillo común c. 7 C
Carbonero común c.5 C
Trepador azul c. 3 C
Agateador común c. 5
Urraca c.3
Cuervo 2
Estornino negro c. 10
Gorrión común c.7
Pinzón vulgar c. 15 CR
Verdecillo 1
Lúgano c. 30 
Pardillo común 2
Escribano montesino c. 5
Los terrenos por los que se desarrolla la excursión poseen un sustrato rocoso, como corresponde a un emplazamiento de rampa. Esta compuesto por distintos tipos de rocas metamórficas (neises), algunas de las cuales presentan dibujos de gran belleza. Por ejemplo, unas migmatitas (foto 5) que hay junto a la presa donde se reconocen capas oscuras constituidas por materiales micáceos y otras más claras compuestas principalmente por cuarzo y feldespatos.  No es raro aquí encontrar diques de cuarzo con fragmentos de turmalina (foto 6).

5 comentarios:

Miguel dijo...

Hola Javier,
Una pequeña pregunta botánica:
Desde que compré tu magnífico libro y vi la imagen de los cantiles del embalse de Las Picadas, con la indicación de ser una vía de entrada para flora termófila, me he preguntado si en esas grietas habría alguna Jasione rupícola del grupo J. crispa s.l.. Y de ser así, si sería:
1- la J. sessiliflora (tan extendida por la sierra y que penetra finícola por el río Guadarrama hasta la Sagra.
2- La J. tomentosa, la termófila, más "luso-extremadurante".
En esta zona, no sube más hacia el norte que Mora y los Yébenes. Sin embargo, ambos taxones se acercan a la altura de Talavera.

Como vivo a casi 700 km de la zona, y no me puedo acercar facilmente, me pregunto si tu has visto alguna J."crispa" por allí (o en las cercanías).

Un saludo y muchas gracias,

Javier dijo...

¡Vaya preguntita Miguel!
Como sabes estas plantas presentan gran parecido y algunos autores ni siquiera les dan el rango de especie, de modo que cuando las ves, a no ser que tengas mucho interés en la zona, pasas de ellas.
Precisamente esta J. crispa es de las plantas que entraron y salieron del libro varias veces hasta que me decidí a incluirla.
Desgraciadamente, lamento no poder serte útil, pues a esta zona tan solo he ido 4 o 5 veces y siempre a lo más evidente. Los roquedos además solo los he prospectado para buscar la Cosentinia y poco más aunque seguro que debe haber muchas cosas de interés esperándo a que alguien vaya a descubrirlas. Si te pasas un día por aquí organizamos una excursión y buscamos las jasiones.
Un saludo
Javier

Miguel dijo...

Hola Javier,

Muchas gracias por tu respuesta. Como “jasionófilo” me alegro de que al final te decidieras a meter a la J. crispa en tu libro :-) Interesante la foto pequeña, que recuerda mucho a las de Gredos o Béjar por su porte almohadillado y hojas diminutas. Por cierto, muchas gracias por el convite a la excursión, ya veré si me puedo acercar algún día por Madrid, jeje.
Como madrileño exiliado, aprovecho para decirte que me ha encantado el estilazo de tu libro. Me recuerda mucho, a pesar de las diferencias de planteamiento, a un libro que también me atrapó, este en mi adolescencia: Los anfibios y reptiles de Madrid, de García París et. al. Muchas gracias por tu trabajo.

Un saludo!
Miguel

Javier dijo...

Muy amable, Miguel.
Cuando te pases por aquí quedamos, si te parece.
Un saludo
Javier

Rubén dijo...

Pregúntale a Dario y a Juan Manuel de otro sitio donde hay Narcissus cantabricus. No te lo digo en abierto por si querían publicar la cita. Pero la pista es... en espartales.